Sangría Editora

Sangría Editora es una microeditorial de ficciones contemporáneas, una reserva de narrativa chilena y un lugar de guiones audiovisuales, dramaturgia, performances artísticas y otros textos en acción.

 

Diario íntimo editorial

02 de enero de 2012

La celebración incontable de los personajes cuyo género es indefinible: lanzamiento de CHUECA / PARTIR Y RENUNCIAR

 

Cada vuelta de año nos llenamos de números -listas de lo mejor y lo peor, la cifra del año que anuncia lo improbable, la propia edad que se refleja contra el vidrio empañado, cartolas que restan olvidos y suman celebraciones, una solitaria sucesión al principio del calendario, 1, 1, 1, 2, esa cuenta regresiva- que sólo sirven para que nos demos cuenta que la cantidad de páginas de un libro no dice nada sobre todas las lecturas que sabemos que contendrá, inagotables. El número no es otra cosa que una palabra estandarizada, una frase que ha perdido sentido de tanto que la ingresamos a nuestras máquinas cotidianas, y sin embargo vuelve a tener relevancia cuando es una fecha, una flecha que se despliega y echa a andar una fiesta, una celebración efímera que se queda. Y no otra cosa es el lanzamiento de un libro, el de nuestro Chueca / Partir y renunciar, de Amelia Bande, que el 7 de enero a las 7 de la tarde en el Teatro Arcos de Santiago de Chile pondremos en acción con las canciones de esos montajes teatrales a cargo del grupo Amelia Bande & The Partiris, más las interpretaciones de lectura por parte de la novelista -y una de nuestras coeditoras- Mónica Ríos, la poeta Alejandra del Río y la cantante Sofía Oportot. Pondremos, sí, en acción la música de esas canciones que sólo son letra en la página de este volumen, los caracteres dramáticos que en Chueca pueblan las calles calurosas de una ciudad innombrable y esos otros que en Partir y renunciar se esconden en piezas, oficinas y habitaciones de hoteles para mentirse, abandonarse y declararse sólo mediante números lo que no pueden decir, y así se dividen, se multiplican y se potencian, pero sobre todo se suman inevitablemente a un coro final en que cada uno puede cantar su parte al unísono, aun entre el ruido del fin del mundo que tanto se anuncia en cada ciudad donde hay demasiada gente, aun si en el último párrafo vendrá una luz rosada a ocuparlo todo, incluso si eso nunca sucederá o si pasa a cada rato, todo el tiempo, incontable.

12 de diciembre de 2011

Cien personas en una pieza de motel que es un bosque de cedros: lanzamientos de LA RISA DEL PAYASO y de EL HACEDOR DE CAMAS

 

Hay un ejercicio público que es privado, una instancia eminentemente política que es pura intimidad, un acto solitario que consiste en escuchar a los otros y justipreciar a quien no está hablando cuando pronuncia ese verbo: leer. Por eso en Sangría estamos contentos de poder celebrar -en pleno proceso de descongelamiento, ebullición y por fin diálogo sobre lo que importa, lo que urge y lo que se simula desgraciadamente en las sociedades donde vivimos-, celebrar el extraño ejercicio de la lectura pública. Porque un lanzamiento literario no es otra cosa que la reunión de un grupo más o menos heterogéneo de personas para leer, discutir y ensimismarse en masa sobre los problemas que les plantean directa e insconcientemente las voces que vienen dentro de un libro. Este martes 13 de diciembre, en el restobar UVA de la santiaguina Plaza Ñuñoa, se aglomerarán a las siete y media de la tarde cien personas para observar la cara ensangrentada de un payaso muerto en una habitación de motel, según empieza la  La risa del payaso, de Luis Valenzuela Prado, y discutirán en silencio cómo una novela puede intervenir en el montaje de la realidad mediante un humor que -justamente- parece convencernos de que la reivindicación pública sólo se logra en las más minúsculas conversaciones, en los acuerdos de un grupo aparentemente inofensivo de gente como la que estará ese día y también el jueves 15 de diciembre, en el Teatro del Puente del también santiaguino Parque Forestal, caminando en masa por un bosque de cedros grises del sur de Chile hacia el lanzamiento de El hacedor de camas, de Alejandra Moffat. Y los que estén tomados de las manos dejarán de hacerlo, y los que estén solos encontrarán una mano que aferrar como el solitario niño narrador de esta novela busca una imagen de colectividad en medio del bosque, en el motel, encontrándose sin embargo con quienes estaremos ahí a punto de leer colectivamente, de brindar por el acto de leer en algún tipo de comunidad sólo porque sabemos que esos desconocidos que se apiñaban ahí estarán incorporando estas mismas palabras ajenas y familiares las próximas semanas, meses, ojalá años.

 

 

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